En el terreno amoroso, un Sol en Escorpio transforma a la persona en alguien sumamente apasionado e impulsivo. Muy exclusivistas con la persona amada, se dejan a menudo dominar por los celos, aunque éstos sean infundados. Estas personas parecen estar hechas de una sola pieza y, quizá por ello, no toleran ni el engaño ni las falsedades y les resulta muy difícil perdonar los fallos o errores que pueda cometer su pareja. Resultan muy exigentes pues creen que pueden recibir en la misma medida que dan.
Las personas con el Sol en este signo lo quieren todo o nada y, por ello, a la hora de entablar una relación amorosa, son como verdaderos «bulldozers». Al sentirse ya desde muy jóvenes atraídas por el sexo opuesto, viven sus emociones con una intensidad fuera de lo común y su vida sentimental suele estar siempre salpicada de emociones. El sexo es un tema que siempre les ha interesado, y que pesará mucho en su vida sentimental. El matrimonio, por regla general, no se presenta muy feliz ya que suele ser algo conflictivo y desde luego, poco tranquilo.