Una buena combinación con algunos obstáculos que superar. Si Leo logra contener sus ganas de dominar, los resultados serán óptimos.
Una convivencia difícil que no te augura más que disgustos. Los dos son muy dominantes y se exigen demasiado el uno del otro. Imagínate una pelea entre un león y un toro, uno siempre creyéndose el rey de la selva y el otro terco y obstinado. Yo que tu, mejor no me exponía.
Compatibilidad de tauro